Cobra con un código, tus clientes ganan puntos por cada compra y tú decides a quién fiarle. Todo en soles, todo fácil, sin trámites raros.
Lo esencial
Sin líos, sin palabras raras — solo cobrar, juntar puntos y fiar cuando quieras.
Muestras un código o un QR en tu bodega. Tu cliente lo escanea con la cámara de su celular, paga y listo — sin cables, sin máquinas raras.
Cada vez que alguien te paga, gana puntos de regalo que puede usar después. Como un sello de fidelidad, pero automático — nadie tiene que anotar nada a mano.
El sistema recuerda quién paga bien y te dice cuánto es prudente fiarle a cada cliente. Tú siempre tienes la última palabra.
Cada venta que registras queda como parte de la historia de tu bodega. Con el tiempo, ese historial puede ayudarte a conseguir un préstamo — sin mostrarle a nadie tus cuentas exactas.
Paso a paso
Con tu número o tu correo, nada más. Sin contraseñas complicadas ni papeles que firmar.
Tu bodega tiene su propio código para cobrar. Lo enseñas al cliente y ya está.
Todo se ve en soles, como cualquier otra app. Nada de monedas ni palabras raras en la pantalla.
Ganas puntos con cada venta y, cuando quieras, puedes empezar a fiarle a tus clientes de confianza.
Fiado
El sistema mira el historial real de compras de cada cliente y te sugiere cuánto es prudente fiarle, explicándotelo en español sencillo. Nunca es obligatorio: cada bodega decide si quiere fiar, y a quién.
Y con el tiempo, ese mismo historial puede ser justo lo que le faltaba a tu bodega para acceder a un préstamo — sin tener que mostrarle a nadie tus cuentas exactas, línea por línea.
Más beneficios
La misma cuenta te da acceso a esto, cuando quieras usarlo.
Tus clientes cambian los puntos que ganan por premios que tú eliges — un producto, un sorteo, lo que quieras ofrecer.
Aparece en un mapa para que la gente de tu zona te encuentre fácil, y encuentra tú también a otras bodegas cercanas.
Júntate con otras bodegas del barrio para pedir mercadería juntas y llegar a mejores precios con tus proveedores.
Confianza
Nada se hace a mano ni se puede alterar después — todo queda anotado tal cual pasó.
Una vez que un cliente te paga, queda anotado para siempre. Nadie puede inventar que no pagó ni hacerlo desaparecer.
El sistema te sugiere en quién confiar según su historial, pero la decisión final siempre es tuya. Puedes apagarlo cuando quieras.
Los puntos que ganas se quedan contigo. Nadie te los puede quitar ni cambiar las reglas de un día para otro.
Regístrate en segundos con tu teléfono o correo. Sin trámites, sin líos, sin nada que instalar.